Silent Hill Hospital, El Seguro Social
Ayer que llegué a mi casa me quité el calcetín para revisar el golpe que me había dado. No good de hecho nada good, el moretón se puso de un color mucho más oscuro y el de la parte inferior del dedo también y se corrió un poco hacia el otro dedo del pie.
Cuando llegó mi pingüina platicamos y pues ni modo fuimos al Seguro Social.
* Si padece de alguna enfermedad cardiaca, esta en estado de ebriedad, bajo el influjo de una droga, embarazada, o con algún familiar en el Seguro Social por favor NO siga leyendo *
Llegamos como a eso de las 9 de la noche, nos encontramos a un buen número de personas en sala de espera para entrar a Urgencias. Nos paramos frente a la ventanilla para que nos anotaran, ante nosotros apareció una “enfermera” que anotaba algo en una maquina de escribir de la época de Don Porfirio.
Desconozco si a los empleados que atienden directamente al público les dan alguna especie de curso o entrenamiento para “fugarse” mentalmente, por espacio de 5 minutos ni nos volteo a ver y como veía que no nos retirabamos al fin nos preguntó que era lo que queríamos (seguramente pensó que solamente ibamos saludarla duuhhh ). Apuntó mi nombre y mi número del Seguro Social en un papel reciclado y nos dijo que esperaramos a que ella nos llamara.

A esperar entonces. Cuando no tienes nada mejor que hacer te fijas en los detalles, ahí estábamos mi esposa y yo en una sala de espera con un ambiente extraño, sucio, enrarecido, con mal karma. El lugar estaba a media luz porque la mayor parte de los focos no funcionaban, con un olor extraño ya que en la sala no había aire acondicionado, algo inaceptable en un lugar en el que el calor llega a los 40 grados.
El colmo fue cuando a mi esposa se le ocurrió ir al baño, no tengo palabras para describirlo porque no me asomé a ver, pero me dijo que casi le dieron ganas de vomitar. Cuando salio se encontró una bolsa de basura en la que se veían cucarachas caminando en su interior. Lamentablemente estos insectos no solo se encontraban en el interior de la bolsa, salían de los botes de basura, caminaban por las paredes en una especie de escena de película japonesa de terror.

Cuarenta minutos después el dolor en el pie estaba aumentando, le dije a mi esposa que preguntara si había muchas personas delante de mi. Cuando regresó me dijo que la seudo-enfermera le comentó que quien sabe, que ella nada más anotaba los nombres y que los doctores eran los que llamaban conforme atendían a los pacientes (lo bueno es que era Urgencias que si no), pero me dijo que apenas estaba apuntando mi nombre en una hoja con aquella infame maquina de escribir.
Nos fuimos, así de plano, ¿para que quedarnos?, para que nos salieran con que no funciona Rayos X o que no hay medicinas o por unas pastillas de Naproxeno Sódico (la panacea omnipresente del Seguro).
* Esta parte es menos escabrosa así que puede seguir leyendo desde aquí sin mayor afectación su tranquilidad mental *
Siguiente paradaaaaa La Cruz Roja, ¡Que cambio señores!, antes de que siquiera llegara a la puerta de la institución un socorrista muy amable nos pregunto que cual era el problema, señalé mi dedo y de volada me indico el camino hacia el área de Urgencias. Un enfermero me preguntó mis datos y poco tiempo después llegó la doctora que para saber si eran peras o manzanas me mandó a Rayos X.
Mientras esperaba mi turno, nuevamente nos quedamos sin mucho que hacer. Si el Seguro Social era un muladar, la Cruz Roja era totalmente lo contrario, prácticamente rechinaba de limpio. Vimos a 3 personas trapeando el piso, uno de ellos limpiaba, otro secaba y el tercero echaba un poco de aire con un cartón para evitar que el piso quedara resbaloso ehhhh ps quibo. ¿Saben cuanto gana un intendente de limpieza del seguro? verdad que ni la burla perdonan.
Con mi radiografia en mano (tengo un pie fotogénico
), fui con la doctora, el diagnostico: esguince con una pequeña fisura en el dedo impactado.
Me pusieron una férula de yeso para inmovilizar el dedo misma que debo de conservar por 2 semanas.
En la Cruz Roja tengo que pagar el material de curación pero no fue una exageración, siento que me cobraron lo justo, además se ve que le echan las ganas por ofrecer un servicio de emergencias digno, sin embargo también tengo que pagar por ley mis cuotas del seguro que para el servicio que ofrecen como diría Paquita eso si que es peor que una mentada.
Si pudiera desviar mis cuotas del Seguro Social hacia la Cruz Roja lo haría sin pensarlo mucho.
Archivado en: Pinguinus Reflexivus, Linuxman | | August 31, 2006
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# 1 | Mauro
August 31, 2006 @ 1:51 pm