El saldo que no era saldo - Historias de Telcel

El primer celular que compré fue un indestructible Nokia 5120, un pequeño ladrillo que no perdía la señal fuera a donde fuera. Aunque mis amigos me presumían vilmente sus nuevas adquisiciones yo seguía fiel a mi armatoste que aún y las maltratadas que le daba funcionaba con la misma calidad que el primer día.
Desde entonces he estado con Telcel, aunque estoy considerando seriamente ver otras opciones. Cuando compre mi próximo celular, muy probablemente seguirá siendo Nokia pero no Telcel.
Y es que mi “amigo” me ha decepcionado muchas veces ¿Cuando han visto que un amigo te cobre cada vez que vas a visitarlo?, bueno sería más bien utilizarlo pero para el caso es lo mismo. Ahora te cobran hasta por consultar tu saldo cuando en un principio no lo hacían, pero eso fue hace tanto tiempo que ya no estoy tan seguro.
Pues bien creo que al fin aprendí mi lección, la última que me hizo mi “amigo” fue caer en su promoción de hablar “gratis” por un año con el número que tu elijas. A mi esposa y a mi no nos pareció tan mala la idea y contratamos el servicio.
Pero hay sus condiciones, para que el servicio funcione tienes que pagar una cuota anual de unos 50 pesos y además existe la condición de que el teléfono tenga alrededor de 5 pesitos de saldo para hacer la llamada.
Funcionó bien por un tiempo, pero luego me di cuenta de que a mi se me terminaba el saldo y a mi esposa, bueno a ella siempre se le ha terminado rápido pa que me hago. El chiste es que prácticamente nada más uso el celular para hablarle a ella (mandilón stuff), y se me hizo raro que se me acabara el saldo si se suponía que las llamadas no tenían costo.
Como yo casi no compro tarjetas Eunice me hacia el favor de pasarme saldo a traves de un mensajito, creo que a esa opción le llaman pasatiempo, solo para asegurarme de tener el saldo mínimo.
Pues se me volvió a terminar el saldo No good, Eunice marcó *AMI que es a donde llamas para que te manden al “Centro de atención a clientes más cercano” porque nunca resuelven nada.
Una señorita que después de comentarle nuestra situación nos dio la siguiente la siguiente explicación.
– Lo que pasa es que el saldo “promocional” no sirve para el servicio que contrató.
¡PERDOOON!, ¿Saldo promocional? ¿Qué checho? ¿De que promoción? ¿De qué me hablas Willis?, hasta ese día creí que el saldo era simplemente saldo ¡PUES NO ES CIERTO!
Resulta que cuando tu compras tu tarjeta y la abonas a tu teléfono ese, ese es saldo “normal”, pero si te pasan saldo por un mensajito ese saldo es “promocional” que no es tan bueno como el primero.
Mi saldo “normal” era cero, por eso cuando le marcaba a Eunice se utilizaba el saldo “promocional” que ella me había pasado hasta llegar nuevamente a cero.
Habián escuchado antes de algo parecido a un saldo “promocional”, ¿Nooooo? ¿Seguros?, pues yo tampoco, cuando consultaba mi saldo me decían una cantidad, una fecha y nada más, Jamás me dijeron - Su saldo normal es de tanto, su saldo promocional es de tanto y expiran el día tal -
Ahora tengo que comprar saldo “normal”, pero antes de hacerlo me voy a fijar bien en la tarjeta, no vaya a ser que compre la equivocada.
En estos días se han dado varios cambios en la telefonía celular. Unefon y Iusacell unen fuerzas, Movistar ya tiene una mejor cobertura, ¿Alguna recomendación?, porque ahora si de plano, mejor “corto” con mi “amigo”.
Archivado en: Celulares | | August 30, 2007






# 1 | Zeyk
August 30, 2007 @ 10:37 pm